Tegucigalpa, Honduras.
El Congreso Nacional de Honduras aprobó la denominada Ley de Justicia Energética, una reforma que transforma de manera sustancial la estructura y el funcionamiento del sistema eléctrico nacional. La iniciativa obtuvo 78 votos a favor en el seno del Poder Legislativo, cuyo pleno está integrado por 128 diputados.
La nueva normativa ordena la división de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), institución estatal autónoma fundada en 1957, en tres subsidiarias con funciones diferenciadas: generación, transmisión y distribución. Las tres entidades resultantes quedarán bajo la titularidad única del Estado hondureño, preservando el carácter público de la infraestructura eléctrica del país.
Tarifas congeladas y licitaciones obligatorias
Entre las disposiciones más destacadas figura el congelamiento de las tarifas eléctricas para los usuarios por un periodo de al menos seis meses a partir de la entrada en vigencia de la ley.Además, la normativa prohíbe las compras directas de electricidad y obliga a que las nuevas contrataciones se realicen mediante procesos de licitación pública competitiva, con el objetivo de garantizar la transparencia en el sector.
Deudas, condonaciones y combate al hurto
La legislación también incluye mecanismos para la condonación de deudas acumuladas por consumidores y municipalidades, una medida que busca sanear las finanzas del sistema eléctrico. Asimismo, fortalece las sanciones legales para combatir el hurto de energía, uno de los problemas estructurales que históricamente ha afectado la sostenibilidad de la ENEE.
Como recomendación práctica, se sugiere a los usuarios residenciales y comerciales estar atentos a la publicación oficial de la ley en el diario oficial La Gaceta, ya que desde esa fecha comenzará a correr el periodo de seis meses de congelamiento tarifario. Quienes tengan deudas pendientes con la ENEE deberán consultar directamente con la institución los requisitos para acceder a los mecanismos de condonación contemplados en la nueva normativa.
¿Qué es la Ley de Justicia Energética aprobada en Honduras?
Es una reforma legislativa aprobada por el Congreso Nacional con 78 votos que transforma la estructura del sistema eléctrico hondureño, dividiendo la ENEE en tres subsidiarias y estableciendo nuevas reglas de transparencia y tarifas.
¿Subirá la tarifa eléctrica tras la aprobación de esta ley?
No de inmediato. La ley prohíbe incrementar la tarifa eléctrica durante al menos seis meses a partir de su entrada en vigencia.
¿Qué pasará con la ENEE después de esta reforma?
La ENEE será dividida en tres subsidiarias encargadas de generación, transmisión y distribución de energía, pero todas permanecerán bajo la titularidad del Estado hondureño.
¿Qué beneficios contempla la ley para quienes tienen deudas eléctricas?
La ley incluye mecanismos de condonación de deudas acumuladas por consumidores y municipalidades. Los interesados deben consultar con la ENEE los requisitos específicos para acceder a estos beneficios.
Síntesis de la Ley de «Justicia Energética»
¿Qué significa esta ley para el abonado común y corriente?
Para el ciudadano que paga su recibo mes a mes, la ley trae varias medidas de alivio económico, derechos para autogenerar energía y facilidades para regularizar su servicio. Aquí los puntos más importantes:
- Congelamiento de la tarifa: A partir de la vigencia de la ley, se prohíbe cualquier incremento a la tarifa de energía eléctrica por un período de seis meses. Este plazo puede ser prorrogado por seis meses más por decisión del Poder Ejecutivo.
- Borrón y cuenta nueva (Condonación de deudas): Se perdonará la deuda acumulada (incluyendo recargos, intereses y multas) a los usuarios residenciales de bajos recursos cuyo consumo promedio mensual no supere los 250 kilovatios-hora (250 kWh). Para recibir este beneficio, el usuario deberá presentar una solicitud formal ante la ENEE y permitir una inspección física de su medidor.
- Amnistía para conexiones irregulares: Se otorga un período de gracia de tres meses para que los usuarios que estén robando energía (conexiones ilegales o medidores alterados) regularicen su situación voluntariamente. Si lo hacen en este plazo, no enfrentarán demandas penales ni multas administrativas.
- Paneles solares más baratos: Las familias hondureñas podrán comprar sistemas de energía solar (paneles, inversores, baterías) para uso residencial sin pagar el Impuesto Sobre Ventas (ISV) ni impuestos de importación.
- Venta de energía sobrante: Los abonados tienen el derecho de instalar sistemas de energía renovable en sus casas para su propio consumo. Si producen más energía de la que consumen, podrán inyectar ese excedente a la red de la ENEE y recibirán una compensación en su recibo.
- Subsidios directos: Se autorizan subsidios explícitos para usuarios residenciales de bajos ingresos y micro y pequeñas empresas. Estos subsidios serán pagados por el Estado y aparecerán claramente desglosados en la factura, asegurando que no se le cobre más a otros usuarios para financiarlos.
- Reembolso por compra de medidores: Si solicitás el servicio y la ENEE no te instala el medidor en 30 días, podés comprar el equipo de medición por tu cuenta. La ENEE está obligada a aceptar el medidor (tras calibrarlo) y deberá reembolsarte el costo mediante un crédito en tu factura de energía en un plazo máximo de 12 meses.
¿Qué ocurre con la ENEE? (Reestructuración sin privatización)
El problema principal que busca atacar la ley es la crisis financiera de la estatal eléctrica, cuyas pérdidas anuales superan los 16 mil millones de lempiras, impulsadas por pérdidas técnicas y no técnicas en la red (robo y fallas) que rondan entre el 30% y 35% de la energía generada.
Para solucionar esto, la ley establece los siguientes cambios para la empresa: No a la privatización: La ley rechaza explícitamente la privatización de la ENEE y reafirma su carácter público y su rol estratégico como empresa estatal.
División en tres empresas: Se ordena la «escisión» (división) de la ENEE en tres empresas subsidiarias independientes: ENEE Generación, ENEE Transmisión y ENEE Distribución.
Creación de la ENEE Matriz: El Estado será dueño del 100% de estas tres nuevas empresas a través de la «ENEE Matriz». Control de los activos: La ENEE Matriz conservará la titularidad y propiedad de todos los bienes, infraestructura (como las represas hidroeléctricas) y redes del Estado. Las tres subsidiarias recibirán estos bienes únicamente para su administración, operación y mantenimiento, sin que exista transferencia de propiedad.
Exoneración de impuestos: Para ayudar a la sostenibilidad financiera de las nuevas empresas, las subsidiarias gozarán de una exoneración del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por un período transitorio de 10 años. Protección a los trabajadores: Los trabajadores de la ENEE que pasen a las nuevas subsidiarias mantendrán, sin menoscabo alguno, todos sus derechos laborales, beneficios adquiridos, antigüedad y los derechos del contrato colectivo de trabajo vigente.
Protección de embalses: Se declaran como bienes de dominio público e inembargables los predios y zonas de influencia de las centrales hidroeléctricas de la ENEE, y se prohíbe cualquier invasión, ordenando el desalojo inmediato de ocupaciones ilegales.
Datos y reformas más relevantes para el mercado eléctrico
Además de reestructurar a la ENEE, la ley cambia las reglas del juego para evitar abusos en los contratos de energía y asegurar tarifas más justas.
Prohibición de compras directas: Se prohíbe tajantemente la contratación o negociación directa de energía. Toda compra de potencia y energía eléctrica deberá hacerse mediante licitaciones públicas internacionales y competitivas.
Uso de Subasta Inversa: Se permite que en estas licitaciones la ENEE utilice el mecanismo de «subasta inversa» para forzar a los generadores a competir ofreciendo el precio más bajo posible.
Aprobación del Congreso: Cualquier contrato de suministro de energía que comprometa las finanzas del Estado y se extienda al siguiente período de gobierno, deberá ser aprobado obligatoriamente por el Congreso Nacional.
Creación del Operador del Sistema y del Mercado (OSM): Se liquida al actual ODS y se crea el OSM, una entidad independiente y sin fines de lucro encargada de administrar el mercado eléctrico. Su función es despachar la energía de las plantas basándose en el costo mínimo, asegurando que se compre primero la energía más barata para satisfacer la demanda.
Fortalecimiento de la CREE: Se dota a la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) de independencia funcional y presupuestaria. Su presupuesto provendrá de cobrar una tasa del 0.25% sobre las ventas mensuales de las distribuidoras.
