Copán Ruinas, Honduras.
El Gobierno de los Estados Unidos anunció la asignación de 245,000 dólares del Fondo del Embajador para la Preservación Cultural (AFCP, por sus siglas en inglés) destinados a la conservación del sitio arqueológico maya de Copán, en colaboración con el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH).
El anuncio llega en el marco de la conmemoración de 150 años de cooperación arqueológica entre ambas naciones, y reafirma el compromiso estadounidense con la protección del patrimonio cultural del hemisferio.
Un proyecto de múltiples alcances
La inversión financiará cuatro líneas de acción concretas. En primer lugar, se llevará a cabo la restauración de la Escalinata Jeroglífica original, uno de los monumentos más emblemáticos de la civilización maya.
Además, se creará una réplica en 3D de la escalinata para ser exhibida en el museo del sitio, lo que permitirá a los visitantes apreciarla sin comprometer su integridad.
El proyecto también contempla la capacitación de profesionales locales mediante talleres impartidos por expertos estadounidenses, y el desarrollo de materiales educativos trilingües en español, maya ch’orti’ e inglés, con lo que se fortalece el vínculo con las comunidades indígenas descendientes de la civilización copaneca.

El desafío histórico de la Escalinata Jeroglífica
La Escalinata Jeroglífica, ubicada en la fachada de la Estructura 10L-26, es considerada la inscripción glífica maya más extensa conocida en toda Mesoamérica.
Cuenta con 63 escalones, aproximadamente 2,500 glifos y una altura de 12 metros, y narra la crónica oficial de los 16 gobernantes de la dinastía de Copán entre los años 425 y 750 d. C. Su conservación ha sido un desafío constante: cuando fue descubierta en la década de 1890 por investigadores del Museo Peabody de la Universidad de Harvard, gran parte de los bloques estaban desplazados de su posición original.
La reconstrucción realizada entre 1936 y 1942 por la Institución Carnegie de Washington dejó, según expertos, cerca del 65 por ciento de las gradas fuera de su ubicación correcta. Desde 1985, la escalinata permanece cubierta con una lona protectora para frenar su erosión.

Una alianza con décadas de historia
No es la primera vez que el Fondo del Embajador apoya la preservación del patrimonio hondureño.
Desde su creación por el Congreso de los Estados Unidos en 2001, el programa ha financiado en Honduras al menos 13 proyectos en distintas regiones del país, incluyendo la conservación del Templo Rosalila del siglo VI en el mismo sitio de Copán, así como la restauración de retablos coloniales en la Catedral de Comayagua.
A nivel global, el programa ha respaldado más de 1,000 proyectos en todo el mundo.
El sitio maya de Copán fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980, siendo uno de los primeros sitios hondureños en recibir dicha distinción, y desde entonces ha sido objeto de esfuerzos conjuntos de conservación con apoyo de organismos internacionales como la propia UNESCO y Japón.
La importancia del maya ch’orti’ y la inclusión cultural
La inclusión del maya ch’orti’ en los materiales educativos del proyecto representa un paso significativo para el reconocimiento de las comunidades indígenas que habitan hoy en la región de Copán y que son descendientes directos de la civilización que construyó este sitio.
Esta lengua, considerada una de las más cercanas al maya clásico de las inscripciones de Copán, enfrenta riesgos de desaparición, por lo que su incorporación en proyectos de difusión patrimonial contribuye también a su revitalización y preservación.
Recomendación para visitantes y comunidades
Si planea visitar el Sitio Maya de Copán durante el desarrollo de este proyecto de restauración, es recomendable consultar previamente con el IHAH o el parque arqueológico sobre posibles restricciones de acceso a determinadas zonas.
La preservación de la Escalinata Jeroglífica requiere condiciones controladas de trabajo, y el respeto a las señalizaciones y perímetros de conservación contribuye directamente al éxito de iniciativas como esta, que benefician tanto al patrimonio nacional como al turismo cultural de Honduras.
